La mano de buda es una variedad de cítrico muy similar al limón pero con una forma muy original, ya que los brotes que tiene en su parte inferior recuerdan a una mano con dedos colgando. Se trata de uno de los cítricos más curiosos que existen.

Este cítrico con forma de mano tiene su origen en los países asiáticos, donde se usaba como símbolo de la riqueza, felicidad y longevidad. Lo solían usar como ofrenda a sus dioses en altares, abierto por la mitad, para aprovechar sus cualidades aromáticas. Debido a sus propiedades medicinales, también se usaba como expectorante, digestivo y tónico, pero con el paso del tiempo su aroma fresco y agradable pasó a ser el principal valor de este cítrico, y empezó a usarse para la elaboración de perfumes y cosméticos.

Las grandes propiedades aromáticas de la mano de buda lo han convertido en un cítrico con gran potencial en la alta cocina. A pesar de que su pulpa es algo áspera, con poco zumo y a veces muy ácida, de su corteza se extrae uno de los néctares más sabrosos que se conocen, especialmente cuando se prepara caramelizada. Por eso la forma más habitual de comerlo es rebanándolo en láminas o tiras y usarlo como aderezo para salsas, ensaladas o postres.

Pruébalo con un Gin Tonic!!! Le notareis un aroma y sabor que os recordara a el limón pero sin el característico amargor que este nos da.